14 de marzo de 2013

Vía habilidad

La decisión de inversión en la actual coyuntura tiende a ser, más que una empresa, un acto de fe. Quién puede ahora predecir qué pasará en más de 6 meses (puede que ni en 2 meses). Quién, con honradez, puede decir qué sector será el primero que saldrá de la crisis. Por tanto, tomar una decisión sobre el rumbo de nuestras empresas se muestra complejo, más si cabe, teniendo en cuenta que una empresa no puede cambiar de sector fácilmente.

Entonces, qué vía tenemos que tomar. Pues si uno es un empresario, no queda más que seguir, pero también se puede seguir virando un poquito el rumbo, para intentar sortear los obstáculos, e ir modificando los cimientos de la empresa para que con las mínimas bajas, nuestra empresa, sin ser otra, no sea la misma. Porque eso sí, si seguimos igual, esperando que pase la crisis, puede que la empresa no vea la salida.

Aquí es donde es necesaria la habilidad. La habilidad del empresario para saber, sin tener que cambiar de rumbo, cómo ir modificando su empresa. Y si es tenáz, y su equipo lo apoya, entonces puede que consiga la viabilidad de su empresa.